un brindis al día del trabajo (y a los vegetarianos)
Publicado: septiembre 6, 2011 Archivado en: Uncategorized Deja un comentario »(… y le dijo la chica que se había atrasado para la cita porque estaba sembrando perejil
en un campo comunitario. en el día del trabajo…)
¡vivan las hierbas buenas!
las hierbas vivas
las hierbas que hablan
las hierbas que no son inofensivas
zanahorias
tratando de huir de tu plato sin ninguna perspectiva
de salvarse del temible tenedor.
vivan las hierbas verdes
las verdeshiedras
las verdevértebras de tu espalda, vivan
los granitos de alegría en mi plato de arroz lleno de grasa
de los restos del asado de ayer.
y vivan las cervezas calientes
las tardes perezosas
los juegos de ajedrez entre encojonamientos
e insultos a la madre escarola.
y que vivan, vivan los primeros negros
que un pobre niño blanco ha visto en la vida
en un pueblecito del sur, cubierto de verdes hierbas
como si fuera cuestión de colores.
vivan los gatos callejeros
entre matojos nocturnos paseantes
adoradores de hierbas, ¡vivan!
vivan los trastes en el lavadero, que viva el cigarrillo
en el cenicero. vivan todos los vasos
que sirven de pisapapeles
que viva el abanico que no me quita el calor.
vivan los novios ocupados sin hierba que no te hacen caso
embarazados entre piezas de ajedrez
enervados, entre un juego y otro perdido
sin sentido de humor.
vivas al perejil, romeros y laureles
vivas a las hierbas tailandesas, vivas
a todos los trabajadores del sureste asiático
vivas también – por qué no – a las uñas pintadas
bien burguesas
vivas a los vinos de borgoña
y los que no son de borgoña pero que emborrachan como quiera.
vivas a las nenas locas que no se cansan, y a las palabras
que no se cansan, vivan
los que se pasan la vida en frente a una pantalla
sin hierbas, sin reconfortantes berenjenas
vivan los eructos que huelen a verde
que vivan todos los rumiantes
que mastican mata de adormidera, vivan los lunes que son domingos
y la vecina esa gorda sin gatos.
pero vivan, sobre todo vivan
los trabajadores
que siembran perejil pero no fuman.
(… a lo que yo le contesté: toma nota de lo que te dije, mi amor.
me voy a tomar una siesta.)
Alice Mar
