Nuevos pensamientos de Nietzsche o pensamientos desde el limbo

[Texto leído tras mi defensa de tesis en el Cactus Café, sin ceremonias ni privilegio imperial]

No hay trabajo que por mal no venga.

Si quieres vivir de la literatura, mátate.

Siempre que te digan “lo siento”, contéstales: “yo tampoco”.

La mayor de las locuras no está en creerse cuerdo, sino en lograr convencer a los demás.

Para eso sirve la retórica. Y los críticos literarios.

Cuando Dios dijo: “creced y multiplicaos”, no estaba hablando ni de los intelectuales ni de los libros.

Si quieres vivir la literatura, empieza por quemar los libros.

Si alguien te golpea la mejilla, sácate una pistola.

Si te aplauden, échate a correr.

El infierno, definitivamente, no son los demás: somos todos.

Duchamp estaba en contra del arte retinario, pero se le olvidó combatir a las retinas.

No hay arte que por mal no venga.

En la política como en todo, no hay izquierda y derecha: hay golpes que vienen de arriba, y los que vienen de abajo.

Cuando bajes la cabeza, no se te olvide escupir en los propios pies.

Hay tres tipos de persona en el mundo: los idiotas y lo vagos. El tercer tipo está en negación.

Un académico tiene un concepto tan elevado del trabajo intelectual que evita tocarlo.

Dijo: “voy a escribir una novela”. Y se acostó a tomarse una siesta.

El vaso no está ni medio lleno, ni medio vacío: te lo quitaron.

Hay tres tipos de idiota: los vagos, y los que están en negación. Los demás están trabajando.

Sólo en la desgracia nos sentimos solidarios. Más soli que darios.

Antes Darío que mal acompañado.

Hay males que no vienen. Aplastan.

Dios escribe sobre líneas torcidas: hay que estar borracho para seguirlas.

Antes de parir a un hijo, acuérdate de tu mamá.

Sólo hay una diferencia entre los buenos y los malos: unos existen, y los otros no.

El placer fue inventado por una mente perversa para sentirse privilegiada. Esa mente es Dios.

Dios ha inventado el placer para poder quitárnoslo. Y re-venderlo a prestación.

Ergo, Dios es el mayor capitalista del mundo.

Y cuando me desperté, el dinosaurio todavía estaba allí.

Hay tres tipos de dinosaurio: los grandes, los hábiles y los listos. Todos se murieron.

Cuando creas que has llegado al fondo del pozo, sólo sigue bajando.

Más vale un pájaro en la mano que no tener mano.

Cuando llegó el séptimo día, Dios dijo: “Pal carajo. Me voy a tomar una siesta”.

Ergo, Dios es el jefe.

La literatura es vida, pero la vida no lo sabe.

La gallina no cruzó la calle para llegar al otro lado, sino porque venía un lobo detrás suyo. Y así se arrastra la vida.

Sólo hay una cosa más fuerte que una convicción: una frustración. Lo cual es lo mismo.

Dijo: “jamás volveré a rebajarme a este punto”. Y se pegó un tiro.

Más vale una mano vacía que dos ocupadas.

Sólo hay una cosa más difícil de exterminar que un prejuicio: la raza humana.

Cuando caiga la bomba nuclear, los idiotas y las cucharachas seremos los primeros en salir a la superficie.

Las cucharas son el único animal en el mundo que es capaz de alimentarse de pelo. Eso.

Cuando el idiota hace algo de que se avergüenza, dice que está cumpliendo un deber.

Y cuando no se avergüenza es un profesional.

Si te hacen un cumplido, desconfía. Si reinciden, reza por tu alma.

Ofrecerle una mano a un amigo es un gesto noble. Ponerse los guantes, sabio.

Cuando te griten, grita más alto. Si todavía no te escuchan, olvídate.

Hay golpes en la vida, que yo no sé. Pero los demás me los sé de memoria.

Se sacó un libro del bulto y le dijo: “gracias por todo”. Y le dio con el libro en la cabeza.

Cuando sea grande quiero ser astronauta. Y olvidar los tanques de oxígeno.

“Mamá, ¿sabes lo que voy a ser cuando sea mayor?” “Nada, mijo, tú tienes cáncer”

En el mundo están los inferiores, y los que tienen complejo de inferioridad. Los primeros normalmente sufren de megalomanía.

Las pulgas brincan más de veinte veces su altura. Los hombres tropiezan.

“En el camino había una piedra”, dijo el poeta. La señora bosteza, el crítico aplaude.

La diferencia entre los estudiantes graduados y los inmigrantes ilegales es que los segundos ganan más. Y están básicamente en la misma posición legal.

Cuando encierres una etapa de tu vida, esté bien seguro de tragarte las llaves.

Y dijo: “no hay desafío tan grande como que DIOS no me ayude a superarlo”. Y se pegó tres tiros.

La felicidad no tiene precio. They ran out of it.

Si el nombre del juego es “endurance”, vete en el segundo round.

Haz el bien y no preguntes a quién. Y vice-versa.

La diferencia entre un niño y un adulto es de centímetros. La diferencia entre un escritor y un crítico literario es de número de páginas. El último tiene muchas más.

“Mamá, mamá: mira lo que sé hacer.” Y se pegó un tiro.

Siempre habrá más balas que cebollas. Y rimas.

La sociedad no condena a los hombres por sus defectos, sino que vende maneras de corregirlos.

La paciencia es un plato caliente que se sirve frío. O algo así.

Hay tres tipo de vagos: los que fingen que trabajan y los que creen que trabajan. Y luego están los vagos.

Perdonar es divino, culpar es humano.

Sólo una cosa no hay: la gratitud.

Despacio se llega al abismo. Y rápido también. Pero la velocidad en la caída es constante.

“Levántate y anda”, dijo el poeta. Y se tomó una siesta.

Hay tres tipos de aforismos: los filosóficos y los cómicos. Los demás son literatura.


poema sin título

It’s too late in the night.

You say it’s too late in the night

And you have to wake up and work and smile and it’s too late in the night

Because you, you know, you have to sleep and I don’t sleep but you have to sleep

And work and it’s too late in the night and you have to sleep and I

Won’t sleep but you are the one who has work to do and you are the one

Who has a bed that does not hurt you late in the night because

You have to sleep.

 

And you don’t see the tears.

And you don’t see the tears and they don’t

Tear you but they tear me and you don’t see them

‘Cause you have to sleep and I have to go to bed and live

With all the pain and all the noises I hear

And all the children crying ‘cause it’s all my fault

You have to sleep, it’s too late.

And all these children crying it’s not your fault

I have to sleep because it’s too late in the night and we’ve talked too much about it

And we’ve had enough and it’s too late

You see

I’m tired.

 

I go to the shower and it’s too late

To wash my hair and I go to the shower and wash

Everything away and it’s too late to wash

It’s just too late and you have to go to bed.

And then I scracht my face as I wash it away and I know I should be in bed

And as I dry my hair I think it’s too dry to go to bed

And I know you don’t care ‘cause it was way too late

And you had to work and I have to work

And it’s

Just tyring

To go all through it.

And I know it’s hard for you to hear I don’t know what too late

Is, because I have no night no work

To do that late, you see;

I don’t. I have no worries bigger than the night you have to sleep

And my bed is in pain and I can’t

Sleep in it because it’s too late in the night to even listen to it.

 

And I hear it in my ears, and I feel in my womb and I know

It’s time to go to bed ‘cause I have work to do and

Smile

To do as early in the morning as you do.

As I wash my hair so late in the night as you

Sleep in a bed that doesn’t hurt you

As i do.

 

But it’s too late in the night, you know,

And you have some work to do.

And maybe it’s too late for you to say it

It’s too late in the night and I am

Tired of I crying

And I am tired of you blaming me I’m tired that late tired and I’m crying

Way too late I’m crying

‘Cause that’s just not the right time I’m crying and the clock keeps

Ticking, ticking, ticking

That bed that doesn’t hurt

Cause your legs ain’t open and you’re not tired

And there’s no line of shame and no one is vomiting

And it’s all about that smile, you know.

That doesn’t come without eight hours of sleep right in front of you and it’s late in the night and there’s no light

And it’s all good in the morning ‘cause you have some work to do.

You see?

 

It’s too late in the night and I’m ashamed of all my hate.

But this is way too late.

 

Alice Mar

 


aguacero (de bolsillo)

A Alfred Dust. Porque también los aguaceros los hay de bolsillo.

 

me llegas aguacero.

el vestido empapado de espuma,

salada de cielo, vaso de cerveza en la mano

un cigarrillo medio apagado, entre gotitas de agua

que se mueren sobre la punta de los dedos

de tu cenicero.

pies descalzos, buscando aceras

tresnochadas donde recostarme los regaños,

cansados de caminata, cansado

el poema a medio escribir sobre la mesa.

 

bajo el pisapapeles un libro de polvo

te recuerda que ya yo me he ido

que las playas de bolsillo se disuelven con la lluvia,

que no hay palabra que nos devuelva

aquel tiempo en que hubo isla, en que hubo tierra

donde hincarse al menos los recuerdos.

y mezclados con el agua hasta escuchas

mis chillidos malcriados de gata en celos,

mientras cada día que pasa me pregunto

hasta cuándo te vas

y cuándo siempre llegas.

 

me cortaste la lengua, y con los destrozos

me hiciste una cadena.

pero yo me inventé puentes

que volarme, me hice un barco

y te sonreí estela.

y en lo que cae el aguacero te miro lejos,

desde lejos como sombra

sobre los ojos,

caminando charcos de lo que fue

lluvia sobre parajes reales imaginados enmarcados de espejos

que nunca, nunca nos devuelven futuro

porque también el polvo

pronto se despunta aguacero.

 

ganas de escribirnos

y que bajo la lluvia,

me plantaras un beso.

como semilla de verso en prosa

rota, mientras tarda

me tomo otra cerveza.

 

Alice Mar